Home / Narrativa / Leer Gratis Libro El lejano amor de los extraños del autor Tomás González
Leer Libro gratis El lejano amor de los extraños del autor Tomás González del genero Narrativa

Leer Gratis Libro El lejano amor de los extraños del autor Tomás González

Leer Online y Descarga Gratis el libro El lejano amor de los extraños de Tomás González y del genero Narrativa ,disponible en formato Epub y Pdf

El presente volumen recoge 20 cuentos cortos que encarnan de manera hermosa y trágica los devenires del amor.
Todos sus protagonistas se ven atrapados inicialmente por lo arrebatos del sentimiento amoroso, para luego darse cuenta de lo oscuro e incierto que puede resultar su destino.
Amores de desconocidos que no dejan de ser extraños, amores filiales pero a la vez pasionales, amores de extranjeros, amores no correspondidos, amores que, en definitiva representan la literatura de su autor: sentimientos que transitan entre los límites de los más vital y lo más moribundo que puede suceder entre dos enamorados.

Descargar “El lejano amor de los extraños – Tomás González” en PDF:

Descargar “El lejano amor de los extraños – Tomás González” en Epub:

Leer “El lejano amor de los extraños – Tomás González” ONLINE:

Te Puede interesar

Leer Libro gratis El alma del controlador aéreo del autor Justo Navarro del genero Drama;Narrativa

Leer Gratis Libro El alma del controlador aéreo del autor Justo Navarro

Eduardo Alibrandi murió; su primo, otro Eduardo, otro Alibrandi, vuelve a Granada para asistir al entierro y asomarse al recuerdo, escuchar a los muertos a los que no quiere oír. Palabras del ayer que no son suyas, porque el pasado es antojadizo y a nadie pertenece. Por eso cuando su hermana murió, él se convirtió en hijo único para no recurrir a la memoria incompleta del crimen anónimo, crimen sin razón que aún treinta años después sigue sin encontrar justicia ni la palabra delatora. Su hermana y Juan, su otro primo, robaron un coche. Poco después los encontraron, muertos y extraños. Nadie sabía de tal delito, y él tampoco lo dijo entonces; pero Eduardo, el otro Eduardo fallecido, le negó la existencia del robo. Y quizá tuviera razón. Eduardo, su primo, su hermano, espejo perfecto de su ser imperfecto, sabía decirlo todo de la forma justa y con el gesto impecable. Y tal vez a través de él, él vivía y sentía; se enamoró de Domi­nique porque Eduardo la amaba, y ella le amó porque amaba a Eduardo. Y él creía que había traicionado a Eduardo, pero al final era Eduardo quien le había traicionado a él, o eso decía, Pero los secretos nunca nos son revelados en esta vida, ni los culpables son siempre castigados. Y a veces es preferible guardar silencio, saber que no se sabe, aunque debamos transitar sin identidad por los múltiples caminos de la ambi­güedad, renunciando a las respuestas que pueden volvernos por siempre miserables.

Deja un comentario